
El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega cuenta con la última tecnología al servicio de sus pacientes. Prueba de ello son los diferentes modelos de OCT con los que cuenta la clínica, escáneres de última generación capaces de realizar tomografías de coherencia óptica en tres dimensiones, que permiten la mayor nitidez y precisión en el análisis patológico de mácula y nervio óptico.
Asimismo, el Instituto cuenta con la práctica totalidad de los topógrafos de alta precisión que existen hoy en el mercado, que posibilitan la realización de mapas topográficos de la córnea del paciente y resultan muy útiles para el diagnóstico de diversas alteraciones corneales como el
queratocono, en cuya investigación el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega se sitúa a la vanguardia internacional. También son utilizados frecuentemente para facilitar la labor preoperatoria en casos de cirugía refractiva como miopía, hipermetropía o astigmatismo.

Cabe destacar también el microscopio especular, destinado a visualizar las células endoteliales de la córnea, información que permite determinar las posibilidades de la utilización de la cirugía en el paciente. Este aparato de última generación es capaz de medir tanto la densidad de las células como la morfología, lo que hace de él uno de los más avanzados de su campo.
Láser de Femtosegundo
El Instituto cuenta con un equipo novedoso desde noviembre de 2011, el láser de Femtosegundo que principalmente permite realizar operaciones de catataras mucho más seguras y precisas. Sólo dos clínicas en España cuentan con esta tecnología. Una de las grandes ventajas de esta técnica es que logra, en mayor proporción que el ultrasonido, que los pacientes no tengan que utilizar gafas tras la cirugía.
Un Femtosegundo es la unidad de tiempo equivalente a la milbillonésima parte de un segundo. Esta energía láser, enfocada en un punto y concentrada en tan breve espacio de tiempo, crea agua y microburbujas de dióxido de carbono que separan los tejidos. Es decir, consigue cortarlos de una manera natural, sin producir quemaduras.
Esta láser puede aplicarse a toda la cirugía ocular y especialmente a la más frecuente de ellas, la cirugía de la catataras. Permite al cirujano automatizar y mejorar algunas de las etapas críticas de las operaciones, como son las incisiones cornéales, la apertura de la cápsula anterior, la fragmentación del núcleo del cristalino y el centrado de la lente intraocular.
Para realizar todos los pasos quirúrgicos de forma correcta, este equipo lleva integrado un avanzado sistema de análisis de imagen, compuesto por un video-microscopio de alta resolución y un tomógrafo de coherencia óptica. De esta forma, se consigue una visualización tridimensional del segmento anterior del ojo, que monitoriza y guía el proceso quirúrgico en tiempo real.