La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, una de las lentes que forman parte del sistema óptico del ojo y que nos permite enfocar las imágenes en la retina.
Cataratas
La catarata más frecuente en nuestro medio es la catarata senil originada por el envejecimiento y deterioro de las proteínas del cristalino por la edad, pero existen también cataratas causadas por otras circunstancias metabólicas, traumáticas, inflamatorias, congénitas, etc.
Síntomas
La mayoría de pacientes que padecen cataratas refieren como síntomas iniciales la visión neblinosa y el deslumbramiento en situaciones de exposición lumínica
importante (días soleados, conducción nocturna, etc). A medida que la opacidad del cristalino va avanzando, se van acentuando los síntomas y el paciente nota una disminución progresiva de la agudeza visual que le va dificultando sus tareas cotidianas.
No toda disminución de la visión en una persona de edad avanzada está producida por cataratas. Por ello, el diagnóstico correcto por un oftalmólogo es lo prioritario.
Tratamiento
Un examen regular de la vista es todo lo que se necesita para encontrar las cataratas. La única solución definitiva a este problema es la cirugía. Una detección precoz y la intervención quirúrgica a tiempo, sin dejar que la catarata se desarrolle en exceso, nos permite realizar una cirugía en condiciones óptimas y minimizando riesgos.
En la actualidad, la técnica más adecuada es la facoemulsificación, que consiste en la disolución mediante la energía ultrasónica del núcleo del cristalino para proceder a su aspiración. El cristalino será sustituido por la lente intraocular. Esa técnica nos permite abordar la mayor parte de las cataratas realizando mínimas incisiones sobre la superficie ocular.
La facoemulsificación es una cirugía poco invasiva que habitualmente se realiza con anestesia tópica (gotas) o local en aproximadamente 20 minutos y que permite una recuperación rápida de la autonomía.
Durante el postoperatorio inmediato, el paciente puede referir escozor o alguna molestia leve que, no obstante, no le impide el descanso, no precisando del uso de analgésicos.