
Ha pasado ya mucho tiempo desde que, en 1886, el Dr. Adolfo Fernández Vega completase en París la especialidad en Oftalmología y se trasladase a Oviedo para ejercer su profesión. Sin saberlo, iniciaba la que sería una saga de prestigiosos oftalmólogos que perduraría hasta nuestros días.
El conocimiento y la pasión por la oftalmología han ido pasando de generación en generación, combinando la experiencia de 125 años con los últimos avances en investigación y tratamiento de las enfermedades oculares.
Merced al esfuerzo y a la dedicación a unos ideales, así como a la experiencia de un equipo volcado en la atención integral y el cuidado del paciente, el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega se ha convertido en un centro de referencia nacional e internacional por el que pasan cada año más de 100.000 personas en busca de un especialista del más alto nivel y del tratamiento médico y quirúrgico más adecuado a su patología. En su día, el Instituto nació con la vocación de encauzar la proyección futura de su empeño médico y científico, y, por qué no decirlo, humano, de modo que fuera posible desarrollar simultáneamente las tres funciones que exige hoy la medicina moderna: asistencia, docencia e investigación.
Cumplimos 125 años… y es solo el comienzo.